viernes, 31 de octubre de 2008

El viento

El viento que traigo
envuelve despacio
me hamaca en la nube azul

Se esconde en la noche
como si no pudiera oírlo
su juego un recreo de ruidos
que me invitan a girar

Arrastra los pies
incendia su voz a lo lejos
Devana el silencio
se mueve en la danza
se mueve

Su juego
un recreo de ruidos
que me invitan a girar

lunes, 8 de septiembre de 2008

a veces

a veces cuando hace oscuridad
o cuando siento ruidos
o cuando cierro los ojos
y veo lo último que vi
siento miedo también

no lo confieso
digo que me pasa a veces
y tengo que levantarme de la cama
buscar las llaves y escribir
que siento miedo

que vivo

viernes, 15 de agosto de 2008

fiesta

“regresar a la fiesta”

M.F.N

me detengo/recojo los frutos de la fiesta

¿somos el soplo antiguo de naves quietas?

entonces desamarrar el agua

encontrar la vida en el deseo

susurrar al oído el fuego

en el cauterio que es la palabra




martes, 5 de agosto de 2008

Que no pueda disiparse

¿Será tu amor prospectivo teleológico y predictivo? El que yo tengo para dar es retrospectivo en toda su trayectoria de emoción a pasión vehemente en su exposición pero hablamos de amor y sutil en su desarrollo impulsivo cuando culmina.

Hablamos de amor del que ofrezco y quiero a cambio un vendaval tu tempestad todas las tormentas porque renuncié a cazar céfiros.

Pero hablamos de amor un huracán necesito de amor estoy hablando que no pueda disiparse ni anticiparse ni adivinarse.

miércoles, 9 de julio de 2008

Segunda descripción (ella y yo)

Cuando su presencia me cautivó sentí que pasaba como las nubes de entonces. Era verano: bellos cúmulos superpuestos aunque viajeros. Enormes sombras blancas muy altas.

Le envié una señal en diferido y ella contestó. Mandé una señal como quien se detiene a izar el paraguas mientras comienza a lloviznar.

Renuncié a cazar céfiros.


martes, 8 de julio de 2008

Primera descripción en tercera persona (ella)

sus movimientos son de algodón
pero altiva su mirada
dibuja con esfumado
sonrisas en clave de duda
enseña los dientes
y es como si encendiera una luz

viernes, 27 de junio de 2008

Arrullo la noche

en las noches que me quedan fuerzas/porque el frío duele en las vértebras/cuando camino solo por el paso de nivel
en esas noches/guardo en los bolsillos/
las manos como si fueran bolitas que encuentro/o tornillos tirados/
las guardo como viejas arrugas/que soportan el aire helado/
como dos puños cerrados/las guardo/
en las fuerzas que me quedan arrullo la noche
somos los impulsivos